viernes, 25 de enero de 2013

¿Cuál es el caimán más grande?
El más grande es el caimán negro salvaje de los ríos Orinoco y Amazonas, cuya longitud puede superar los 4,5 m.
¿Cómo mata la serpiente pitón?
Las pitones son grandes, salvajes y musculosas y matan a su víctima por estrangulamiento o constricción.
¿De qué se alimentan los buitres?

Los buitres salvajes se alimentan casi exclusivamente de carroña y en ocasiones atacan a los animales recién nacidos.
¿Qué le atrae a las pirañas?

Las pirañas se asocian en grandes bancos y les atrae la agitación de las aguas y el olor de la sangre de otros animales.
¿Cuantas especies de camaleones hay?
Existen más de 100 especies animales de camaleones verdaderos. Viven en Madagascar y otras zonas de África y Europa.
¿Cuánto miden las iguanas?

Las iguanas salvajes pueden alcanzar alrededor de 1,8 metros de longitud, tienen el cuerpo aplastado y una larga cola.
Curiosidades Animales

Antiguamente se cazaban delfines para  extraer aceite
Los delfines eran los animales más cazados en la antigüedad para extraer el aceite que se encontraba en pequeñas cantidades en una zona de su cabeza, y que se usaba como lubricante para ciertos mecanismos de relojería.
En la actualidad se han encontrado fuentes alternativas y más baratas para la obtención de estos aceites, por lo que la caza de delfines ha desaparecido protegiendo así los animales en su estado salvaje.


La mordedura del monstruo de gila puede ser muy peligrosa
Los monstruos de Gila son animales salvajes que muerden a su víctima y se aferran a ella, rodando sobre la espalda para que el veneno fluya al interior de la herida y masticando para infligir heridas aún mayores. El veneno que estos animales  usan principalmente para defenderse, es segregado por glándulas situadas en la mandíbula inferior y fluye al exterior a través de unos surcos presentes en los dientes, atacando los centros nerviosos que controlan el corazón; la mordedura de este animal salvaje puede ser peligrosa para el ser humano. Los monstruos de Gila comen pequeños animales como roedores, hormigas y huevos de otros reptiles salvajes del desierto. En cautividad han mostrado gran afición por los huevos de serpiente y de otras especies de lagartos salvajes.

Los varanos emparentados con un lagarto que vivió hace 136 millones de años
Los varanos son animales salvajes que se encuentran entre los más antiguos lagartos vivientes. Están emparentados con el mosasaurio, un lagarto marino que vivió desde hace 136 millones de años hasta hace 65 millones de años, que llegaba a medir hasta 10 m de longitud. El varano más conocido y de mayor tamaño, el dragón de Komodo, este animal en estado salvaje alcanza los 3 m de longitud y es una especie protegida. Estos animales viven en varias islas, como la de Komodo, en Indonesia. Es un depredador y carroñero feroz que lleva en la boca bacterias virulentas, por lo que su mordisco puede ser fatal. Los varanos viven en áreas tropicales y desérticas de toda África; en Asia, desde Arabia hasta el sur de China y Malaysia, y también en el sureste de Asia.

miércoles, 23 de enero de 2013

El cubismo fue un movimiento artístico desarrollado entre 1907 y 1914, nacido en Francia y encabezado por Pablo Picasso, Georges Braque y Juan Gris. Es una tendencia esencial pues da pie al resto de las vanguardias europeas del siglo XX. No se trata de un ismo más, sino de la ruptura definitiva con la pintura tradicional.
El término cubismo fue acuñado por el crítico francés Louis Vauxcelles, el mismo que había bautizado a los fauvistas motejándolos de fauves (fieras); en el caso de Braque y sus pinturas de L'Estaque, Vauxcelles dijo, despreciativamente, que era una pintura compuesta por «pequeños cubos». Se originó así el concepto de «cubismo».

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[editar] Características

«Cuando hacíamos cubismo, no teníamos ninguna intención de hacer cubismo, sino únicamente de expresar lo que teníamos dentro».
Juan Gris: Guitarra y mandolina, 1919, Galerie Beyeler, Basilea.
El cubismo es considerado la primera vanguardia, ya que rompe con el último estatuto renacentista vigente a principios del siglo XX, la perspectiva. En los cuadros cubistas, desaparece la perspectiva tradicional. Trata las formas de la naturaleza por medio de figuras geométricas, fragmentando líneas y superficies. Se adopta así la llamada «perspectiva múltiple»: se representan todas las partes de un objeto en un mismo plano. La representación del mundo pasaba a no tener ningún compromiso con la apariencia de las cosas desde un punto de vista determinado, sino con lo que se sabe de ellas. Por eso aparecían al mismo tiempo y en el mismo plano vistas diversas del objeto: por ejemplo, se representa de frente y de perfil; en un rostro humano, la nariz está de perfil y el ojo de frente; una botella aparece en su corte vertical y su corte horizontal. Ya no existe un punto de vista único. No hay sensación de profundidad. Los detalles se suprimen, y a veces acaba representando el objeto por un solo aspecto, como ocurre con los violines, insinuados sólo por la presencia de la cola del mismo.
A pesar de ser pintura de vanguardia los géneros que se pintan no son nuevos, y entre ellos se encuentran sobre todo bodegones, paisajes y retratos.
Se eliminan los colores sugerentes que tan típicos eran del impresionismo o el fauvismo. En lugar de ello, utiliza como tonos pictóricos apagados los grises, verdes y marrones. El monocromatismo predominó en la primera época del cubismo, posteriormente se abrió más la paleta.
Con todas estas innovaciones, el arte acepta su condición de arte, y permite que esta condición se vea en la obra, es decir es parte intrínseca de la misma. El cuadro cobra autonomía como objeto con independencia de lo que representa, por ello se llega con el tiempo a pegar o clavar a la tela todo tipo de objetos hasta formar collages.
La obra resultante es de difícil comprensión al no tener un referente naturalista inmediato, y ello explica que fuera el primero de los movimientos artísticos que necesitó una exégesis por parte de la "crítica", llegando a considerarse el discurso escrito tan importante como la misma práctica artística. De ahí en adelante, todos los movimientos artísticos de vanguardia vinieron acompañados de textos críticos que los explicaban.

[editar] Historia

El cubismo tuvo como centro neurálgico la ciudad de París, y como jefes y maestros del movimiento figuraban los españoles Pablo Picasso y Juan Gris y los franceses Georges Braque y Fernand Léger. El movimiento efectivamente se inicia con el cuadro "Las Señoritas de Avignon" (Demoiselles D'Avignon)de Pablo Picasso. Como elemento precursor del cubismo destaca la influencia de las esculturas africanas y las exposiciones retrospectivas de Georges Seurat (1905) y de Paul Cézanne (1907).
El cubismo surge en la primera década del siglo XX, constituyendo la primera de las vanguardias artísticas. Entre las circunstancias que contribuyeron a su surgimiento, se ha señalado tradicionalmente tanto la obra de Cézanne como el arte de otras culturas, particularmente la africana. En efecto, Cézanne pretendió representar la realidad reduciéndola a sus formas esenciales,[2] intentando representar los volúmenes sobre la superficie plana del lienzo de una manera nueva, tendencia que fue seguida por los cubistas. Ya antes que él, los neoimpresionistas Seurat y Signac tendieron a estructurar geométricamente sus cuadros. Lo que Picasso y Braque tomaron de Cézanne fue la técnica para resolver ese problema de lograr una nueva figuración de las cosas, dando a los objetos solidez y densidad, apartándose de las tendencias impresionistas que habían acabado disolviendo las formas en su búsqueda exclusiva de los efectos de la luz.
Por otro lado, el imperialismo puso a Occidente en contacto con otras civilizaciones con un arte propio y distinto del europeo. A través de diversas exposiciones, Picasso conoció la escultura ibérica y la africana, que simplificaban las formas y, además, ponían en evidencia que la pintura tradicional obedecía a una pura convención a la hora de representar los objetos conforme a las ideas renacentistas de perspectiva lineal y aérea. Lo que parece actualmente excesivo a los historiadores de arte es atribuir una influencia directa de las máscaras africanas con la obra picassiana.
Todo ello no hubiera sido posible sin la aparición de la fotografía pues esta, al representar la realidad visual de manera más exacta que la pintura, liberó a este último arte de la obligación de representar las cosas tal como aparecen ante nuestros ojos y forzó a los artistas a buscarle un sentido diferente a la mera transcripción a las dos dimensiones de la apariencia externa de las cosas. La aparición del cubismo se ha relacionado, además, con otros dos hechos acontecidos en la misma década que revelan que las cosas pueden ser diferentes a como aparentan ser: el psicoanálisis al evidenciar que pueden existir motivaciones más profundas para los actos y pensamientos humanos, y la teoría de la relatividad, que revela que el mundo no es exactamente, en su estructura profunda, como lo presentaba la geometría euclidiana.

[editar] Cubismo analítico o hermético (1909-1912)

En 1909 Braque y Picasso estrechan su amistad y consiguen desarrollar la nueva tendencia. Juntos crearon las dos tendencias del cubismo. La primera es el cubismo analítico (1909-1912), en donde la pintura es casi monocroma en gris y ocre. Los colores en este momento no interesaban pues lo importante eran los diferentes puntos de vista y la geometrización, no el cromatismo. Fueron elaborando un «nuevo lenguaje» que analiza la realidad y la descompone en múltiples elementos geométricos. Los puntos de vista se multiplicaron, abandonando definitivamente la unidad del punto de vista de la perspectiva renacentista. Se introducen en la pintura los «pasos», definidos como ligeras interrupciones de la línea del contorno. Los volúmenes grandes se fragmentan en volúmenes más pequeños. Entre las obras de esta fase del cubismo se encuentra el Retrato de Kahnweiler (1910, Instituto de Arte de Chicago).
A este período también se le llama de cubismo hermético, pues por la cantidad de puntos de vista representados, algunas obras parecen casi abstractas. Al hermetismo se llega porque los planos acaban independizándose en relación al volumen de manera que es difícil descodificar la figuración, reconstruir mentalmente el objeto que esos planos representan. El color no ayudaba, al ser prácticamente monocromos y muchas veces convencionales, no relacionados con el auténtico color del objeto. La imagen representada, en definitiva, era ilegible, casi imposible de ver, a no ser por algunos objetos como una pipa, o letras de periódico, que permiten distinguir lo que se está representando.
Es en esta fase cuando el cubismo se presenta en público. Pero no por obra de Picasso y Braque, que exponían privadamente en la galería Kahnweiler, sino por otros pintores que conocieron la obra de aquellos en sus talleres. Se presentaron al Salón de los Independientes de 1911. En su sala 41 aparecieron obras de Jean Metzinger, Albert Gleizes, Henri Le Fauconnier, Fernand Léger y Robert Delaunay. Provocaron el escándalo y rechazo de público y crítica. Ello llevó a que se construyera ya una obra doctrinal de primera hora explicando los hallazgos de la nueva tendencia. Así, el primer estudio teórico del cubismo lo hicieron en 1912 Gleizes y Metzinger: Du cubisme («Sobre el cubismo»). Apollinaire, por su parte, escribió Les peintres cubistes («Los pintores cubistas. Meditaciones estéticas») en 1913. Hubo otras adhesiones, como la de la mecenas Gertrude Stein o los marchantes como Ambroise Vollard y Henry Kahnweiler. Otros poetas, además de Apollinaire, defendieron el nuevo estilo: Pierre Reverdy y Max Jacob.
Además del rechazo de los tradicionalistas de la pintura, hubo posteriormente críticos que venían de la propia vanguardia, centradas en dos problemas que planteaba el cubismo: su estatismo y su adhesión a lo figurativo. En efecto, sobre todo los futuristas objetaron al cubismo que en sus obras el movimiento estuviera ausente, siendo así que el mundo actual es esencialmente dinámico. Guido Severini, a quien se considera el más cubista dentro del futurismo, lo criticó en Del Cubismo al Clasicismo (1921), aunque con el tiempo (1960) reconoció que debía al cubismo gran parte de su técnica. Algunos cubistas fueron sensibles a esta crítica y crearon obras influidas por el futurismo, como hizo Marcel Duchamp con su primera versión de Desnudo bajando una escalera (1911, Museo de Arte de Filadelfia, col. Arensberg). Por otro lado, aunque en su época no resultaba fácil deslindar el cubismo de la abstracción, hoy resulta evidente que siguen sujetos a una representación figurativa de las cosas reales. Se seguían representando sillas, botellas o figuras humanas, aunque las descompusieran en planos y volúmenes geométricos. No se apartaban de representar la realidad, sino que querían representarla en el cuadro con un nuevo lenguaje.
El camino trazado por Picasso y Braque pronto fue seguido por los pintores Juan Gris (José Victoriano González) y Louis Marcoussis, el primero influido por Picasso, el segundo por Braque. Gris, tercer gran nombre del cubismo. Este madrileño malvivía en París dibujando para revistas y periódicos. A partir de 1911 se interesó por el problema de la luz sobre los objetos, creando cuadros con iluminación naturalista, en los que los rayos luminosos oblicuos y paralelos entre sí inciden sobre formas rígidas, como puede verse en su Retrato de Picasso de 1912. Él mismo dijo haber adoptado el cubismo «analítico», multiplicando los puntos de vista y usando colores vivos. Para el año 1912, Braque y Picasso ya habían realizado collages, y Gris comenzó a introducir en sus obras diversos materiales como la madera o la tapicería, bien imitándolos, bien pegándolos (El lavabo, 1912).
Braque, por su parte, influyó en el polaco Marcoussis (Ludwig Markus). Más ortodoxo y menos original que Gris, creó una obra con colores intensos y cercana a veces al futurismo. Comenzó en 1912 a trabajar el cubismo analítico, con obras como Naturaleza muerta con damero (1912, Museo Nacional de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou).

[editar] Cubismo sintético (1912-1914)

En El Portugués (1911) de Braque aparecen palabras y números, lo que abrió una nueva vía que llevó al segundo período del cubismo, el cubismo sintético (1912-1914). Braque, que había sido el primero en utilizar la caligrafía, y que más de una vez intentó imitar la madera o el mármol, fue quien inició esta última fase del cubismo al realizar papier collés, pegando directamente papeles decorados en la pintura. Picasso y Braque comenzaron a incorporar material gráfico como páginas de diario y papeles pintados, técnica que se conoce como collage. En 1912 Picasso realizó su primer collage, Naturaleza muerta con silla de paja (Museo Picasso, París), en el que añade al lienzo pasta de papel y hule. El color es más rico que en la fase anterior, como puede verse en los rojos y azules de Botella de Suze (1913, Saint Louis, Misuri, Universidad Washington). Estas obras sintéticas son más simples, más sencillas de entender en cuanto a que son más figurativas, se ve claramente lo que se pretende representar. Los objetos ya no se reducen a volúmenes y planos expuestos en diversas perspectivas hasta ser irreconocibles, sino que se reducen a sus atributos esenciales, a aquello que los caracteriza de manera inequívoca sin lo cual no serían lo que son. Por ello, aunque reducido a lo esencial, queda claro en todo momento lo que son. Para representar los objetos «tipo» de manera objetiva y permanente, y no a través de la subjetividad del pincel, se recurre a lo que parece un ensamblaje. Los cuadros están formados por diversos materiales cotidianos que se pegaban o clavaban a la tela, como tiras de papel de tapicerías, periódico, partituras, naipes, cajetillas de cigarros o cajas de cerillas. El cuadro se construye con elementos diversos, tanto tradicionales (la pintura al óleo) como nuevos (como el papel de periódico). Los cafés y la música inspiraron estos bodegones. Otras obras de Picasso pertenecientes a esta fase del cubismo sintético son El jugador de cartas (1913-14) o Naturaleza muerta verde (1914). Braque realiza en esta época El clarinete (1913), el Correo (1913), Aria de Bach (1913-14) o Violeta de Parma (1914).
En este período Juan Gris realiza una pintura más libre y colorista. Emblemática es su Place Ravignan, naturaleza muerta ante una ventana abierta (1915), donde el exterior se representa a la manera tradicional, con perspectiva renacentista, mientras que el interior de formas deconstruidas y compuestas desde diversos puntos de vista con planos quebrados. Por su parte, Marcoussis llega a la cumbre de su tarea creadora con obras más poéticas y personales como Músico (1914, Galería Nacional de Washington, col. Chester Dale)
María Blanchard nunca llegó a la total descomposición de la forma pero dejó su manufactura en forma de ricos colores. Su famosa "Mujer con abanico" (1916, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía),"Naturaleza muerta" (1917, Fundación telefónica) o "Mujer con guitarra" (1917, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) son ejemplos del intenso estudio que realiza sobre la anatomía de las cosas, como señaló Ramón Gómez de la Serna y del peso del color en su pintura. Tras esta etapa regresa a las técnicas figurativas donde queda impresa la influencia de las vanguardias.
La Primera Guerra Mundial puso fin a la fase más creadora del cubismo. Muchos de los pintores cubistas, al ser franceses, fueron llamados a la lucha (Braque, Léger, Metzinger, Gleizes, Villon y Lhote). En la posguerra, sólo Juan Gris siguió trabajando el cubismo más o menos ortodoxo, aunque en un estilo más austero y simple, en el que los objetos quedaron reducidos a su esencia geométrica. Marcoussis creó una obra más poética. Braque siguió trabajando en la misma línea del cubismo sintético, con papel encolado. Nuevos pintores adoptaron un lenguaje cubista, como María Blanchard. Pero la mayoría de los pintores hasta entonces cubistas, empezando por el propio Picasso, fueron adoptando nuevas tendencias, como ocurre con Duchamp y Picabia, que crearon el dadaísmo o Mondrian que se adhirió a la abstracción. El cubismo, como movimiento pictórico, se puede dar por terminado hacia 1919.
Escultura de Picasso -Homme aux bras écartés (1961) erigida en la plaza Picasso de Basilea

[editar] El cubismo en otras artes

Fue el francés Apollinaire quien lo adaptó en la literatura. Busca recomponer la realidad mezclando imágenes y conceptos al azar. Una de sus aportaciones fue el caligrama.
El cubismo repercutió en la escultura, a través de técnicas similares al collage del cubismo sintético. La escultura empezó a construirse con materiales de desecho, elaborándose con piezas diversas y no procedentes de un solo bloque de piedra o mármol. Con ello se crea la llamada estética de «ausencia de masa», al surgir huecos y vacíos entre las superficies. Como los arquitectos, los escultores no dan forma a un volumen, sino que crean espacios.
El propio Pablo Picasso realizó esculturas cubistas. Escultores que crearon obras cubistas fueron Alexander Archipenko, Jacques Lipchitz y Henri Laurens, además de los españoles Pablo Gargallo y, sobre todo, Julio González, pionero en el uso del hierro gracias a la soldadura autógena, lo que abrió todo un mundo de posibilidades a la escultura del siglo XX.

[editar] Otros pintores del cubismo

Además de Picasso y Braque, a los que se considera fundadores del cubismo, y Juan Gris y Marcoussis, sus más directos seguidores, el cubismo fue seguido por una multitud de artistas entre 1911 y 1914. Algunos de ellos se agruparon bajo la denominación de Section d'Or o Grupo de Puteaux: Albert Gleizes, Jean Metzinger, Juan Gris, Fernand Léger y André Lhote. De este colectivo surgió, en 1912 el orfismo, cuyos máximos representantes son Robert Delaunay y František Kupka, quienes acabaron renunciando a la representación figurativa y centrándose en el color se aproximaron a la abstracción geométrica, como anticipó ya su Villa de París, de Delaunay (1910). El tema acabó desapareciendo totalmente en obras como Formas circulares (1912-13). Se ha denominado a este estilo como cubismo abstracto o rayonismo. Kupka, próximo al cubismo, comenzó a estudiar, a partir de 1912, la forma en que el espacio podía representarse mediante planos de color (Planos verticales Amorpha, 1912) o líneas sinuosas. También Francis Picabia recreó los volúmenes de la realidad de manera bastante abstracta (Procesión en Sevilla, 1912) lo que le llevó, a partir de 1913, a la no-figuración.
Gleizes cultivó un cubismo cezaniano más figurativo que el resto y en el que aparecía la figura humana esquematizada; no obstante, también tuvo una fase analítica. Obras destacadas de Gleizes son: Árbol (1910, París, col. part.), Caza (1911, París, col. comandante Houot), Hombres en el balcón (1912, Museo de Arte de Filadelfia, col. Arensberg), Desgranado de la cosecha (1912, Museo Guggenheim de Nueva York), Bañistas (quizá su obra más conocida, de 1912, Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París), Retrato de Figuière (1913, museo de Lyon) y Mujeres cosiendo (Otterlo, Museo Kröller-Múller).
Roger de La Fresnaye: Conquista del aire, 1913, óleo sobre lienzo, Museo de Arte Moderno, Nueva York.
Su amigo Metzinger, con quien escribió Sobre el cubismo tuvo una primera fase analítica en la que predomina el estudio de la estructura, para pasar luego a una fase cezaniana en la que predomina el estudio de los volúmenes. De Metzinger destacan sus Desnudos de 1910-1911, la Merienda (1910-11, Museo de Arte de Filadelfia, col. Arensberg), el Pájaro azul (1913, Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París), Bañistas (1913, Museo de Arte de Filadelfia) y Mujer haciendo calceta (1919, Museo Nacional de Arte Moderno, Centro Georges-Pompidou).
Henri Le Fauconnier (1881-1946) realizó estudios de desnudos cuyos volúmenes fue fragmentando, explorando la incidencia de la luz sobre ellos. Creó «una especie de de Impresionismo cubista bastante personal» que puede verse en obras como Retrato de Paul Castiaux (1910), Abundancia (1910-11) o Cazador (1912).
Más original que todos ellos fue Fernand Léger. Desarrolló un estilo personal que refleja su atracción por la máquina. Célebre es su obra Figuras desnudas en el bosque [1](1909-1910, Otterlo, Museo Kröller-Müller), que se puede considerar obra intermedia entre el cubismo y el futurismo, movimiento este último fascinado con la máquina y el movimiento. En esta obra se aprecia igualmente su predilección por las formas y los volúmenes, propia del cubismo cezaniano. Después de experimentar con los volúmenes, comienza a dar preponderancia al color a partir de 1913, en composiciones llenas de dinamismo.
Por una fase cubista pasó el gran pintor holandés Piet Mondrian al instalarse en París en 1911. Cultivó el cubismo analítico en el período 1911-1914. Sus estudios sobre el ángulo recto, y las formas planas acabaron llevándole a la abstracción. Al volver a Ámsterdam fundó, junto a Van Doesburg , el grupo De Stijl (1917). En torno a su revista se constituyeron artistas directamente influidos por el cubismo.
Hubo otros que adaptaron el cubismo a su temperamento. Entre ellos cabe citar, en primer lugar, a Jacques Villon, que conoció el cubismo a través de su hermano Marcel Duchamp. Estudió los volúmenes, compuso sus cuadros en estructuras piramidales y empleó colores vivos. Su cubismo fue moderado, como el de Roger de la Fresnaye, que aunque adoptó la superposición de planos, no llegó a romper de manera clara con la figuración y la perspectiva. Se vio influido por Delaunay, lo que le llevó a realizar sus mejores obras construidas sobre todo con el color: Conquista del aire (1913) y muchas Naturalezas muertas (1913-14). Después de la guerra volvió al clasicismo. Finalmente, André Lhote se enmarca en una tendencia a adaptar el estilo cubista a las reglas de la composición clásica.
Además de los ya citados, se puede considerar que hicieron obras cubistas: Marcel Duchamp, Sonia Delaunay, Emilio Pettoruti y Carlos Sotomayor.
El purismo de Charles Edouart Jeanneret y Amadée Ozenfant surgió en 1918 como una derivación del cubismo.

[editar] Referencias

  1. Diccionario Larousse de la Pintura, tomo I.
  2. «Consideramos la naturaleza por el cilindro, la esfera y el cono», dijo Cézanne.

[editar] Bibliografía

  • Carrassat, P.F.R. y Marcadé, I.: «CUBISMO (analítico, sintético)», en “Movimientos de la pintura, págs. 102-105, colección Reconocer el arte, Larousse, Barcelona, © Spes Editorial, S.L., 2004, ISBN 84-8332-596-9
  • Essers, V.: «La modernidad clásica. La pintura durante la primera mitad del siglo XX», en Los maestros de la pintura occidental, volumen II, Taschen, 2005. ISBN 3-8228-4744-5, pág. 546-547
  • Habasque, Guy: «CUBISMO», en Diccionario Larousse de la pintura, tomo I, págs. 438-442, Barcelona, © Editorial Planeta-De Agostini, S.A., 1987, ISBN 84-395-0649-X
  • Laneyrie-Dagen, Nadeije: «Los inicios de la abstracción», en Leer la pintura, págs.256, colección Reconocer el arte, Larousse, Barcelona, © Spes Editorial, S.L., 2005, ISBN 84-8332-598-5
  • Marchán Fiz, Simón: «Nacimiento y evolución del cubismo (1907-1914): Braque, Picasso y J. Gris», en Summa Artis. Historia general del arte (Antología, vol. XII), págs. 53-92, Madrid, © Espasa Calpe, S.A., 2004; Simón Marchán, 1994, 1995, ISBN 84-670-1363-X
  • Ramírez Domínguez, Juan Antonio: «El cubismo», en Historia del Arte, págs. 776-784, Anaya, Madrid, © José María de Azcárate Ristori, Alfonso Emilio Pérez Sánchez y Juan Antonio Ramírez Domínguez, Ediciones Anaya, S.A., 1986, Madrid, ISBN 84-207-1408-9

miércoles, 16 de enero de 2013

La época rosa

En seguida, la vida de Picasso cambió y su arte cambió también. Picasso se enamoró de una persona por primera vez, y su humor se aclaró. Encontró, por accidente, a Fernande Olivier, su primera compañera fija durante un largo tiempo. Picasso tendría relaciones con Fernande durante siete años. Ella trajo la belleza y el compañerismo a la vida de Picasso. Él se habría casado con ella, pero ella no le concedió el sí. Fernande ya estaba casada.
Durante este tiempo, Picasso empezó a pintar con colores más humanos y más vivos. Sus pinturas reflejan su júbilo nuevo. Usó colores diferentes y ensanchó su alcance azul. Su alcance nuevo incluyó el rosado, el anaranjado y el rojo. Pintó cuadros tranquilos de colores delicados, abandonando los azules. Las pinturas de esta época rosa son más vivas y líricas que las otras.
Los personajes de las pinturas de Picasso cambiaron también. El conoció y retrató a los miembros del Circo Medrano. Las primeras pinturas de la época rosa son de artistas de circo y sus familias. Estas pinturas muestran una felicidad gentil y delicada. A Picasso le gustó la agilidad y el coraje de los artistas de circo. Pintó muchos cuadros de artistas. El cuadro siguiente, Familia de saltimbanques con mono (1905), es un ejemplo perfecto de las pinturas de la época rosa. Hay mucha afecto y mucha ternura en la pintura.
Al fin de la época rosa, las pinturas de Picasso empezaron perder un tema fijo. Picasso eliminó lo específico de sus pinturas. Los cuadros todavía son gratos y amables, pero ninguna de las pinturas tiene ni un lugar real ni un sentido del tiempo. La hora, el día y la temporada están extraviados. Los personajes de las pinturas tampoco tienen identidad verdadera alguna. Son caras sin personalidad ni emoción, como las de las pinturas siguientes, que se llaman Mujer con un abanico (1905) y Muchacho conduciendo un caballo (1906).
Para ver otras pinturas de la época rosa, cliquee aquí.

viernes, 11 de enero de 2013


La Etapa azul (1901-04).
La Etapa azul es el primer periodo personal y maduro de Pablo Picasso. Hasta 1901 el artísta se había debatido entre la tradición y la imitación de los estilos de final de siglo XIX, en una experimentación y búsqueda de una pincelada propia.Se le denomina etapa azul por la utilización mayoritaria de este color para la entonación de sus cuadros. También caracteriza esta época los temas elegidos: personajes alegóricos famélicos y desolados, mendigos, prostitutas y retratos de amigos y autorretratos.
Las razones que llevaron al pintor a expresarse a través de este estilo son varias:
  • El suicidio de su amigo Casagemes en febrero de 1901 sumió a Picasso en una profunda tristeza. Durante el verano evocó en varios cuadros la tragedia que rondaba en su cabeza. Si en los primeros cuadros el difunto aparecía aureolado de violentas pinceladas a modo de rayos verdes, rojos y amarillos (recuerdo evidente de la obra de Van Gogh), en El entierro de Casagemes su muerte se convierte en una alegoría donde el color se ha reducido a distintos tonos de azul. Este cuadro es el que marca el inicio de su nueva etapa. La elección del color azul encaja en su estado de ánimo depresivo, por lo que quiere transmitir por medio de él cómo se siente, de ahí que califiquemos a esta etapa como expresionista.
Evocación. El entierro de Casagemes, 1901.

  • El mismo cuadro nos sirve para ver la influencia que en esta etapa ejerce la pintura de El Greco. El entierro recuerda el archiconocido Entierro del Conde de Orgaz y el recurso compositivo de colocar un plano terrestre y otro celestial enmarcado en una bruma azul grisácea. Por otro lado, en cuadros posteriores podremos comprobar como al igual que el pintor cretense los rostros se marcan y  las figuras se alargan y se desproporcionan sus miembros.
Ciego y lazarillo, 1903

  • También hay que tener en cuenta que Picasso recoge una tendencia de la fotografía y del cine primitivo que jugaba coloreando  las imágenes y las escenas con filtros para reforzar sentimientos y emociones (de azul  para  acentuar la tristeza, el misterio o el terror; de rosa o de amarillo para las escenas sentimentales; de rojo para las batallas...). A este recurso le supo sacar partido en distintos momentos a lo largo de su carrera en los que el artista reducía premeditadamente la gama cromática: etapas azul, rosa y negra; el uso del gris-pardo  en el cubismo analítico; o el empleo de blancos y negros en el Guernika.
  • Desde el punto de vista temático, recoge una cierta moda que existía entre ciertos pintores como Isidro Nonell o Eduard Munch de introducir la miseria y el mundo de la pobreza de las ciudades. Esta temática   tenía su mercado entre la burguesía "bienpensante" que se dejaba impresionar por esos personajes sórdidos.
Los cuadros más representativos, fuera de los retratos de amigos, son los que representan a personajes tristes  en solitario, en pareja o en trio. Son seres anónimos con rostros  estereotipados que o bien esquivan la mirada al espectador (hay incluso varios ciegos) o la clavan penetrántemente como en el caso de Desemparats. Los ojos de la madre parecen preguntarnos con profunda tristeza el porqué de su miseria, mientras su gran mano arropa protectora a su hijo humanizando su mirada fría.
Desemparats. Madre e hijo, 1903.

Otras obras de esta época son La tragedia, La vida, La planchadora, La comida frugal o La celestina. Fueron realizadas por Picasso entre Barcelona donde tiene su residencia "oficial" hasta la primavera de 1904 y París en donde se instala para residir los próximos años en un destartalado estudio conocido como el Bateau-Lavoir en el barrio bohemio de Montmartre. Allí seguirá conociendo a importantes figuras de la vanguardia, pero también pasará algunas de las penalidades (frío y hambre) que reflejan sus personajes.
La etapa rosa (finales de 1904- 1906).
En otoño de 1904 conoció a Fernande Olivier, una joven que trabajaba como modelo para muchos artistas y con la que compartirá su vida hasta 1911. Ella ejerció un papel clave para acabar con la melancolía del pintor y estabilizar su vida. A partir de ese momento, cambiará la paleta de Picasso y predominarán los tonos rosados y ocres en sus obras, de ahí el sobrenombre de Periodo Rosa. El cambio no es sólo en la coloración, sino también en la temática. Abandona la representación de pobres y desgraciados y los sustituye por personajes circenses: arlequines, acróbatas y saltimbanquis. La pose melancólica se mantendrá. Durante este tiempo acudirá casi a diario a las representaciones del circo Medrano instalado cerca de su casa en París.
Familia de arlequín con mono, 1905.

El  arlequin es la imagen más repetida en esta etapa y quizá en toda la obra de Picasso, puesto que le otorga la simbología de ser el "alter ego" del propio pintor. Algunos de los arlequines como éste que te ofrezco debajo son autorretratos, que confirman esta relación.
Arlequín con copa. Autorretrato, 1905.

Al comienzo de 1905  las figuras siguen siendo demasiado estilizadas , pero se aprecia una relación más humana mediante gestos y miradas entre los personajes. Las mujeres vuelven a recuperar un toque de coquetería y de sensualidad. El volumen mes a mes va cobrando protagonismo y ya en el año 1906, después de una pequeña estancia en Barcelona y en el pueblo pirenaico de Gósol, se aprecia un cambio en el modelo humano mucho más geometrizado. La simplicidad de líneas de algunas de estas obras anuncian el cambio de tendencia del pintor que tendrá lugar ese año y que veremos dará paso a la elaboración del cubismo.
Muchacho llevando un caballo, 1906.

Desde el punto de vista personal, el círculo de amigos se amplía cada vez más. Los pintores españoles se reúnen en el taller de Picasso. Entabla amistad con los refinados coleccionistas estadounidenses Leo y Gertrude Stein, en cuya casa conoce a Matisse. Éste y George Braque pronto acuden a su taller y a aquellos se les une Juan Gris.  El marchante Ambroise Vollard compra toda su obra de esta etapa... La vida le sonríe.
Creación del cubismo, 1906-1909.